Remodelación del Aeropuerto de Palma de Mallorca

Remodelación del Aeropuerto de Palma de Mallorca

El Aeropuerto de Palma de Mallorca, tercero de la red de Aena en tráfico de pasajeros, y principal puerta de entrada y salida de la isla tanto para residentes como para turistas, ha apostado por renovar sus instalaciones a través del proyecto más ambicioso desarrollado hasta el momento, desde que en 1997 se inaugurara la nueva terminal. Este plan, iniciado en 2022 y con previsión de culminar en 2026, tiene como objetivo la modernización integral de la infraestructura, con el propósito de transformar el aeropuerto y dotarlo de una imagen contemporánea, manteniendo y preservando su fachada exterior original. Todo ello se va a conseguir a partir del desarrollo de nuevos flujos de circulación que mejoran los procesos aeroportuarios, de la instalación de nuevas tecnologías que facilitan y mejoran la experiencia del pasajero, y de la implementación y desarrollo de equipamientos y sistemas que permiten hacer de este aeropuerto no solo un espacio más cómodo, sino también más eficiente y sostenible.

Estamos creando espacios más confortables para ti.

Edificio procesador

Un recorrido más natural por el aeropuerto

El edificio central del aeropuerto, que da acceso a los cuatro módulos de embarque, ha cambiado ligeramente su organización. El control de seguridad se ha reubicado en la planta de facturación, lo que permite un flujo más natural y cómodo. Esta nueva zona cuenta con más arcos de seguridad y líneas adicionales de inspección de equipajes de mano. Además, el equipamiento de última generación permite no tener que sacar aparatos electrónicos ni líquidos, agilizando así el proceso de inspección. Todo esto mejora significativamente la experiencia del pasajero en esta área.

La nueva zona comercial

La antigua superficie de control de seguridad, situada en la planta superior, se integra en la zona restringida del aeropuerto, junto con la terraza exterior o solárium. Esta planta se ha transformado en una nueva zona comercial, mejorando la oferta existente. Además, contará con una amplia terraza para que los pasajeros puedan disfrutar durante su estancia en el aeropuerto.

Módulo A

Mayor comodidad y agilidad para los pasajeros​

Con este proyecto, el módulo A (destinado a vuelos de terceros países) incrementa en cinco el número de pasarelas que conectan directamente la terminal con el avión, para ofrecer un servicio de mayor calidad y confort al pasajero, así como a las aerolíneas. Esto también contribuye a reducir el uso de autobuses, y por tanto de emisiones, en el proceso de embarque y desembarque de los pasajeros. De esta manera se sustituyen los estacionamientos en remoto ya existentes por estacionamientos a través de pasarela de embarque. Simultáneamente se ha trabajado en la renovación de la imagen del módulo, dotándolo de mayor luz natural y espacios más amplios, como el de control de pasaportes, lo que mejora directamente la experiencia del pasajero.

Módulo D

Recorridos más cortos para los pasajeros

El módulo D, en forma de “”, y con su entrada por uno de los extremos, obligaba a los pasajeros de las últimas puertas de embarque a recorrerlo entero. Con la finalidad de reducir los recorridos allí donde es posible, en el caso de este módulo, se ha abierto un acceso al mismo en su vértice, de forma que el pasajero de salida, a lo sumo, deba de recorrer únicamente uno de sus pasillos. Este mismo acceso también se ha habilitado para que los pasajeros de llegada puedan ir a la sala de recogida de equipajes. El número de pasarelas de embarque en este módulo se incrementa en tres. Estas acciones tienen como finalidad ofrecer tanto a los pasajeros como a las aerolíneas una mayor calidad y confort en el servicio que presta el aeropuerto, así como reducir el uso de autobuses por la plataforma, y por tanto de emisiones, con el incremento de pasarelas de embarque. 

Remodelación de la zona exterior de llegadas del aeropuerto

Área exterior dedicada a mejorar el tráfico rodado y a fomentar el transporte colectivo

Se han reorganizado los viales de la zona de llegadas para segregar las diferentes modalidades de transporte. De esta manera el tráfico rodado es más fluido.

Además, en esta misma zona se ha creado una nueva área dedicada exclusivamente a este tipo de transporte, integrando así las paradas de autobuses de la EMT y del TIB. Esto les da mayor visibilidad y fomenta el uso del transporte colectivo.